Y por fin aprendí a no meterme y a no cargar con problemas ajenos. Es algo que comúnmente hago, no con todas las personas, solo con las cercanas. Llegan me cuentan de alguien que los trato mal y lo termino odiando, me cuentan un problema y lo termino cargando, cualquiera diría que soy empática algunas personas más racionales dirían que soy p...
Pero el día de hoy y en este caso particular digamos que la persona afectada (muy muy cercana) ni siquiera tuvo que acercarse para que yo pensara y que digo pensara, realmente me enojara al grado de sentir de nuevo el tamaño de mi ulcera de gastritis, digamos que simplemente me moleste al grado de rechazar digamos al agresor (persona también muy muy cercana) y todo para que la victima por así llamarla me diga al final del día, “no es tu problema y aunque creo que no es la manera en la que debería de tratarme prefiero que lo siga haciendo a no verlo, si bien no es lo que esperaba tu tampoco lo eres y cada quien es libre de hacer lo que quiera y juro algún día aprenderás de esto y me darás la razón”.
No pues más claro ni el agua, aparte de pendeja, chismosa.
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